El sínodo: un camino largo y prometedor

El sínodo: un camino largo y prometedor

 

Da inicio la reunión de los responsables de los organismos continentales de la Iglesia Católica

 

Al abrir los trabajos de la tarde del martes 23 de junio, el cardenal Mario Grech, Secretario General de la Secretaría General del Sínodo, inició con un breve balance del camino recorrido hasta ahora, recordando la singularidad del proceso actual: “nunca ha habido un proceso sinodal que haya generado tal impulso, tal solemnidad”. Efectivamente, son muchas las iniciativas realizadas por las Iglesias locales (escuelas de sinodalidad para apoyar la formación; los simposios, los congresos y los procesos de escucha y discernimiento) para involucrar a los fieles. Sin embargo, recuerda el cardenal, “yo seré realmente feliz solo cuando vea nacer un movimiento misionario amplio, un nuevo impulso que lleve la Iglesia a salir, a arriesgar, a acercarse, a testimoniar el Evangelio con libertad y creatividad. Porque, como se ha repetido muchas veces, el objetivo final de esta conversión sinodal no es simplemente mejorar los procesos internos ni hacer que nuestras estructuras sean más participativas.” Se trata, de hecho, del anuncio de la persona de Jesucristo como lo recuerda el Documento Final  (14) de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. Para el cardenal Grech, “si la sinodalidad no desemboca en una misión renovada, si no despierta a los corazones ni mueve pasos, si no genera comunidades que anuncian a Cristo con alegría y con parresia, se corre el riesgo de que la sinodalidad quede inconclusa.”

El Secretario General del Sínodo recuerda que esta misión está estrechamente relacionada con la transición que la Iglesia está llevando a cabo desde el Concilio Vaticano II, proponiendo un modelo de Iglesia que valora los distintos contextos sociales y culturales en los que vive la Iglesia local. “Esta variedad – teológica, litúrgica, pastoral, disciplinar – no es una amenaza a la unidad, sino su condición vital. Esta varidad impide reducir la vida eclesial a una única forma, sensibilidad o modelo cultural. La sinodalidad, en tal sentido, no es un método organizativo, sino un camino a través del cual la Iglesia aprende a reconocer, acoger e integrar la pluralidad como un don del Espíritu Santo”.

En apoyo de esta visión, la perspectiva de una Iglesia poliédrica, no solo aquella propuesta por el Papa Francisco (EG, 236), sino también aquella descrita por el Papa León XIV en su Encíclica reciente Magnifica Humanitas (MH 25).

Para el Secretario General del Sínodo “la imagen del poliedro, retomada por ambos Papas, se convierte así en un verdadero icono eclesiológico: la verdad única del Evangelio se refleja desde múltiples perspectivas, sin perder su unidad, sino enriqueciéndose con la pluralidad de las culturas, experiencias y carismas. Aplicada a la sinodalidad, esta lógica resulta especialmente elocuente. El camino sinodal no busca ocupar espacios institucionales ni redefinir los equilibrios de poder, sino generar dinámicas de escucha, discernimiento y corresponsabilidad que, con el tiempo, transforman a la Iglesia desde dentro. Es un proceso que no teme a la diversidad, sino que la acoge como el lugar donde la verdad del Evangelio puede resonar de maneras nuevas e inesperadas.”

El cardenal Grech concluyó a continuación su discurso recordando también la dimensión ecuménica del proceso sinodal.

Los trabajos continúan hoy, entre sesiones plenarias y grupos de trabajo, previendo un tiempo de intercambio entre los participantes para discutir sobre los principales desarrollos en la implementación del Documento Final (experiencias significativas, dificultades que hayan surgido, prioridades pastorales) y el papel de los organismos continentales en el acompañamiento de las Iglesias locales y de las reuniones de las Iglesias, con especial atención también al papel de la comunicación.

En la tarde del jueves 25 de junio, Papa León XIV, se reunirá con los participantes para dialogar con ellos en la Secretaría General del Sínodo.

El discurso de apertura del cardenal Grech está disponible en italiano e inglés.

24 junio 2026, 08:30